miércoles, junio 06, 2007

¿Grabar o no grabar?

He aquí un tema para el que no tengo respuesta: el uso de la grabadora en la entrevista. No estoy hablando de TV (estamos fritos sin grabar las imágenes) ni de radio (también lo estamos). Me refiero más bien a la entrevista que uno hace y después escribe, la que va al diario, revista, sitio web, etc, pero con la condición de que tenga alcance masivo.

Tengo una grabadora Panasonic de microcassettes que uso... pero en realidad no uso. Me explico: cuando tengo que entrevistar a alguien lo grabo, pero pongo todos mis sentidos en escuchar bien lo que me dicen porque después no descasseteo ni escucho por segunda vez lo que ya sé. Me da lata. Aplico memoria y las frases quedan casi iguales, sin perder su sentido ni inclinación original, porque estoy en contra del uso de la grabadora.

Explico por qué:
1. Pone a la gente nerviosa, quiéralo uno o no. La miran con desconfianza, nunca se olvidan de su presencia y están pendientes del cassette que gira.

2. Esquematiza las respuestas... el viejo truco de hablar bonito e impostado cuando la conversación no es natural.

3. Cada vez pasa menos, pero si los computadores fallan, los hervidores fallan, las estufas fallan... las grabadoras a veces no graban a pesar de haber presionado Play/Rec, y no se puede hacer el loco de no acordarse de nada de lo que te dijeron sólo porque confiabas en el aparatito.

En los ’60, el periodista y socialité Truman Capote no grababa nada, y recordaba casi un 100% de lo que le decían. Textual, con pelos y señales, muletillas y modismos. Algo de eso se muestra en las dos películas sobre su vida, “Capote” e “Infamous”. Así escribió su libro “A sangre fría”, así escribió la conversación que tuvo alguna vez con Marilyn Monroe después de un funeral en ese pedazo de texto que es “Una adorable criatura” y así también se ganó el odio de Marlon Brando cuando le sacó confesión por confesión: se iban a tomar unas copitas y Mr. Capote le contaba alguna dramática experiencia suya para que Brando pensara “pobre chato, lo ha pasado pésimo en su vida, le voy a contar que yo también pasé algo terrible”. El problema es que después Capote publicaba y Brando no.

Ese ejemplo muestra que la conversación durante la entrevista –sin grabadora-, es un arma de doble filo dependiendo de la ética del escribiente, así que la pregunta es, lectores periodistas, ¿la grabadora, se usa o no se usa? ¿O dependiendo del caso? Y para los que no son del gremio, imaginen que por alguna razón deben dar una entrevista algún día ¿confiarían en alguien que no usa grabadora pero que igual va a publicar lo que digan? ¿Confiarían en gente como yo que odia usarlas, pero tendrá total atención a sus palabras?

Bonus track:
Un pequeño extracto de “Una adorable criatura” (1955), reseña libre de Marilyn Monroe y una de mis lecturas favoritas:

Truman Capote: ¿Crees que ya podemos largarnos de aquí? Me prometiste champán, ¿recuerdas?
Marilyn: Lo recuerdo. Pero no tengo dinero.
Truman Capote: Siempre llegas tarde y nunca llevas dinero. ¿Es que por casualidad te figuras que eres la reina Isabel?
Marilyn: ¿Quién?
Truman Capote: La reina Isabel. La reina de Inglaterra.
Marilyn (frunciendo el ceño): ¿Qué tiene que ver con esto esa gilipollas?
Truman Capote: La reina Isabel tampoco lleva dinero nunca. No se lo permiten. El vil metal no debe manchar la real palma de su mano. Es una ley o algo parecido.
Marilyn: Ojalá aprobaran una ley como ésa para mí.
Truman Capote: Sigue así y quizá lo hagan.

Texto completo para los que quedaron con ganas de más

21 comentarios:

Cheluca dijo...

Aquel que no tenga buena memoria no debiese ser periodista. Ahora... la tecnología ayuda! Porque no estaría mal revisar la grabación sólo para chequear que lo que recordaste está perfecto! jeje

Paulix dijo...

Yo trabajo en radio, así que todas y cada una de las palabras (y silencios) del entrevistado, deben quedar registrados.

Pero independiente de eso, soy muy cabeza de pollo, tengo cero retención a corto plazo; y mientras estoy haciendo la entrevista estoy pensando en contrapreguntas o en cómo, al igual que Capote (aunque guardando las obvias proporciones) sacarle la frase para el bronce al entrevistado.

Es cierto que la grabadora le quita naturalidad a la conversación, pero para los que no tenemos tus superpoderes mnemotécnicos amigui, es completamente necesaria.

Verónica Reyes Serra dijo...

Para mí es fundamental grabar (en la mayoría de las veces). Grabo y tomo apuntes, al menos me resulta cómodo. Soy media obsesiva con las cuñas, me obligo a colocarlas textuales. Ahora, si sé que voy a usar pura paráfrasis (en alusión a lo que diga el entrevistado) si puedo evitar la grabadora para no ponerlo nervioso, lo hago, y me limito sólo a los apuntes.

Cariños.

Sakuragi145 dijo...

Para mi no existe ningún argumento válido para no usar grabadora. Al contrario, la experiencia me dice que cada cual quiere escuchar lo que quiere escuchar y que no hay título más lindo que el que existe en nuestra imaginación. Además, nos aprovechamos que el entrevistado tampoco recordará bien lo que dijo (se atreverá a reclamar con fundamentos?). Para mí tiene más gracia hacer olvidar al entrevistado la presencia de una grabadora o de una cámara de TV... Seguro que también saco buenas cuñas al compás de una piscola, pero eso lo puede hacer cualquiera...

L.A. dijo...

Encontré interesantes las razones para no usar grabadora. A mi gusto, la más fuerte es que le quita naturalidad a la conversación. Pero de todas maneras me parece que esencial tener después alguna prueba concreta de lo que se dijo en una entrevista o no?
Saludos

Marta Salazar dijo...

super interesante tu artículo!

qué dilema! menos mal que no soy periodista!

En mi blog aesd, hoy por la manana, enlacé dos artículos del blog de uno de los corresponsales extranjeros que está cubriendo el tema de la semana en Alemania: la Cumbre de los 8 (ó 7 + Rusia) en Heiligendamm.

Ya ha escrito dos artículos relatando todo lo que ocurre entre los periodistas en el balneario...

Por si te /les interesa.

Es que a mí, que no soy periodista, me parece fantástico conocer estos entretelones!

Princessa dijo...

Me declaro incompetente en el tema.
Lo único que si se es que yo creo que no podría acordarme sin usar una grabadora.
Si tu lo puedes hacer de una manera fiel, pues bien, me parece super.
Un abrazo

pame dijo...

uy! que complicado. me gusta el posicionamiento ese de poner atención a lo que tus entrevistados dicen, supongo que debe ser un ejercicio que con práctica resulta tan bueno o mejor que la grabadora, pero si me preguntas si confiaría en alguien que no graba, de buenas a primeras te digo que no... porque me daría la impresión que el periodista terminaría inventando y escribiendo lo que le da la gana además de scar todo de contexto... jaja. sorry, pero buena fama no tienen, entonces además grabaría yo pa tener un respaldo de lo que dije! jajaja, y si es por grabadoras, mejor compra de las digitales, mi "marido" (que raro suena) se compró un reproductor mp3 iRiver, porque es el que mejor graba y luego puedes traspasar al compu...
saludos!

La Ale.- dijo...

Yo creo que en mi caso sería necesario. A mi no me ponen nerviosa las grabadoras ni tampoco me quitan naturalidad... creo que eso era antes o quizás con la gente que no tiene mucho acceso a la tecnología como la gente que trabaja en el campo... se entiende??? o gente avanzada de edad...
En mi caso la grabadora sería necesaria por que tengo problemas con la memoria y con poner atención... una especie de deficit atencional leve... siempre y cuando no me interese lo que se habla e imagino que cuando trabajas como periodista no siempre te interesa mucho lo que habla el entrevistado o a veces puede que sean tan poco interesantes que probablemente [a mi] se me olvidaría todo.-
ale.-

LA FURIA dijo...

Yo pensaba igual que tú hasta que me salió un dirigente de fútbol que además era abogado y amenazó con demandarme. "¿Y cómo vas a comprobar que lo dije?". Así me advirtió el muy canalla.

PD: Vi Infamous en el estante del videoclub. Siempre estuvo ahí, pero no lo pesqué hasta que me dijiste.

ahora deltripa dijo...

aparecieron los MP3 que pueden grabar sin que dé vuelta la cinta, sin que se vea atemorizante!!!...lleve la novedad!!!



saludos.

puppetmaster dijo...

POANDO MICOFONO!!!!, UN, DÓ, CHEES POANDO, POANDO. ALOOOOOOOOO, POANDO MICOFONO...

L.A. Rojas dijo...

Esa discusión la he visto y escuchado muchas veces entre amistades pertenecientes al círculo de periodistas o estudiantes para ello.

Curiosamente, no ha sido lo mismo lo que escuchaba hace 10 años o actualmente, en donde claramente las nuevas teconologías han influenciado seriamente en el periodismo. Y claro, desde grabadoras diminutas o hasta mp3 muy útiles como señalaron más arriba.

Pese a no relacionarme de modo alguna al periodismo, tuve la fortuna de ser dotado con una memoria en este aspecto muy buena, que me permite recordar lecturas o conversaciones textuales durante años. Aunque sí me ha servido para otros ámbitos.

Interesante todo esto.

Saludos

L.A. Rojas

Jorge Andrés Gómez A. dijo...

La desconfianza se puede generar con o sin grabadora. Porque la grabadora inhibe, coerciona, es verdad, pero sin ella, todo lo dicho queda al (des)criterio del entrevistador, periodista y lo que su (i)racionalidad entienda de la conversación.
¿Qué es más riesgoso, que una maquina grabe todo lo que dije, o que alguien entienda mal todo lo que dije?
¿Dónde hay más posibilidad de tergiversar?
Saludos, escribí algo sobre el habitus y el campo, con respecto al periodismo...luego me lanzaré con otros campos...

tomás dijo...

pero me imagino que debes recordar todo... sino... qué se hace?
besotes.

П§. ©∂Пїℓїℓℓ∂ dijo...

Creo que es mejor grabar, porque siempre a uno se le puede pàsar detalles por alto, y de esa forma puede complementar más su trabajo

Leonardo dijo...

por suerte yo no tengo a quien entrevistar, asique me alejo de ese porblema, pero lo de la grabadora siempre me ronda, una vez me di cuenta que las mejores ideas para escribir que tenia era mientras caminaba, de ahi que me dije si me grababa..el problema e que no me gusta escucharme...
dilema que hasta ahora no resuelvo..

SAludos!

RIPNE dijo...

Lo que pasa Ale es que más de la mitad de los periodistas titulados no tiene ni la capacidad de escribir una buena historia, menos la tiene para acordarse de lo que le dijo el entrevistado con pelos y señales. Es cosa de buenos observadores.
No me gusta la grabadora. Tuve dos en mi vida y sólo ocupé una siendo corresponsal de Portales, o sea, pura cuña, nada de entrevistas.
Cuando ejerzo la entrevista evito la grabadora porque generalmente lo hago en vivo en radio o para la tele asi que no soy de utilidad. Si sé que puedo llevar una conversación sin tener que registrala en el momento. Y si no, el Ipod en el bolsillo anda super bien.
Saludos.

Melissa dijo...

Mejor no ser famosa para que nadie me quiera grabar, porque me pone incómoda igual, no me gusta como se oye mi voz, pero al menos, estaría lo que realmente dije y no los inventos que hacen después juntando en una misma frase palabras que se dijeron en 20 frases.

Así que mejor grabar, o no?

Nacho dijo...

Aunque son ciertos tus argumentos en contra, hoy en día la técnica te permite llevarla en un bolsillo de la chaqueta. Y, por supueso, evitar los "click" del cambio de cara de la cinta, que tan molestos son.

Creo que por seguridad jurídica y periodística es mejor grabar. Pero, ya sabes, "cada maestrillo tiene su librillo".

Un besorrio.

Doctor dijo...

Mmmm fascinante blog.

Saludos del Doctor, Crítico insolente de Blogs

http://elburladordemitos.blogspot.com/